LOS MILAGROS MISERICORDIA DE DIOS HACIA LOS POBRES

LOS MILAGROS
MISERICORDIA DE DIOS HACIA LOS POBRES
 
El Señor nos ha entregado el evangelio del Reino de Dios no solamente con palabras sino también con hechos, “acciones que manifiestan el poder de Dios”. Puesto que la transformación social, moral y espiritual que las enseñanzas de Cristo anuncian para el mundo, no son enunciados puramente teóricos, toda su labor ministerial se desarrolla entorno al establecimiento del Reino de Dios, mediante palabras llenas de autoridad, pero también y con gran energía con la realización de acciones cargadas de poder.

El respaldo de todo “maestro” es fundamentalmente su práctica, es con ésta que se gana el respeto de sus discípulos y la que muestra la verdad de lo enseñado. Cristo, como el maestro de maestros que es, también en este ámbito tiene una estatura divinamente ejemplar.

Su autoridad “docente” trasciende la predicación y se traduce en la realización de milagros; y, esta manifestación del poder extraordinario de Jesús es, a la vez, un signo de la presencia de Dios reflejada en nosotros y prefiguración de un mundo nuevo. El reino de Dios y los signos de su presencia constituyen en Jesús el centro de su actividad. No es la ley, ni su propia persona: es el reino de Dios. Así lo define el evangelista Marcos, “el tiempo se ha cumplido y el reino de Dios esta cerca convertíos y creed en la buena noticia”. Para que tal afirmación del evangelista pudiera ser posible y verdadera, antes Jesús hizo patente el reino de Dios en medio de nosotros con diversa actividades: enseñó, predicó, salvó, liberó a los endemoniados, resucitó a los muertos. Cristo en su dimensión humana era un hombre práctico, pero sobre todo un hombre justo y honesto, por lo que el conjunto de estas acciones constituyen la esencia de su Palabra, es una forma de decirnos, o, para usar un término hoy en boga, para visibilizar el Reino que Él nos anuncia.

Los milagros, pues, como manifestación del poder extraordinario de Dios, son fundamentales. No son un cuidado acto de magia o ilusionismo, ni charlatanería de vodevil, sino la presencia de una práctica divina a cuya sombra la humanidad puede construir un futuro apegado al cristianismo; son, los milagros, una praxis a través de la cual la autoridad omnipotente del Señor se confirma, a fin de que hombres y mujeres vean y vivan el Reino prometido.

Es importante percibir que si bien el número de milagros concretos consignado en los  vangelios es muy discreto (34 casos), son casos muy valiosos por su naturalidad, sobriedad y precisión. Y, aun cuando algunas curaciones consignadas entre esos milagros podrían explicarse por una influencia psíquica, no invalidan su legitimidad, sobre todo si tomamos en cuanta que la mayor parte de los milagros suponen un poder sobrenatural. Tampoco nos engañamos: los milagros no son por sí mismos prueba de la divinidad de aquel que los realiza. Ha habido, en efecto, en la historia religiosa de la humanidad muchos taumaturgos. En el nuevo Testamento, tanto el profeta Elías como Eliseo, para poner dos ejemplos, se muestra que son enviados de Dios dotados por especiales dones carismáticos. De igual manera, el Nuevo Testamento refiere que los discípulos de Jesús también obraron milagros, como al resucitar Pablo a Eutico, según está referido en Hechos 20: 7-12.

Sin embargo, en el caso de Jesús hay que examinar la manera, el sentido, la autoridad y la finalidad con que él realiza esas acciones. Prodigios sin ostentación, pero con suma autoridad. Con frecuencia, basta una sola palabra (Mc. 3.5). Lo serio, sencillo y simple de los milagros de Jesús son una fuerte garantía de autenticidad; nunca realizó un milagro por vanagloria o exhibicionismo, sino por un fin superior: por compasión y misericordia hacia los pobres.

No es de extrañar, por tanto, que el único milagro que presentan los cuatro evangelios, sea el de la multiplicación de los panes; ya que este tiene referencia directa a la pobreza de las grandes mayorías, a la voluntad de Nuestro Señor por que sean satisfechas las necesidades de los más pobres de los pobres. Y este mensaje, es y será un mensaje siempre actual, pues esta destinado para todos los tiempos, hasta el fin del mundo (Mateo 28.20), es un mensaje basado en hechos concretos aunque extraordinarios, a fin de que conozcamos más y más quien es Él, y veamos con nuestros propios ojos la realización de su historia de salvación en el mundo y en el hombre de hoy.

El calentamiento global y el futuro de la humanidad

¿Señales del fin?

El calentamiento global y el futuro de la humanidad

El cambio climático, entendido como el “conjunto de grandes y rápidas alteraciones que sufre el clima a causa del aumento de las temperaturas medias del planeta” representa el mayor desafío ambiental que ha de enfrentar la humanidad, ya que se ve exacerbado por la emisión ilimitada de gases de efecto invernadero, fenómeno que se  denomina “calentamiento global”. Este es una consecuencia de la quema de combustibles fósiles (como el petróleo y el carbón) y de la madera, que liberan dióxido de carbono (CO2) y otros “gases de invernadero”.

De no revertirse el fenómeno, se estima que dentro de unos 50 a 100 años el incremento de la temperatura producirá grandes cambios. En América del Sur se extinguiría un 40% de la flora y fauna esencial para los ecosistemas del planeta. En materia de alimentos, a nivel mundial producirá una fuerte caída del rendimiento de las cosechas de los países en desarrollo, se fundirán los glaciales y aumentará el nivel del mar amenazando a las grandes ciudades.

La Organización de Naciones Unidas estima que la cuarta parte de la población mundial carece de agua potable salubre y esta proporción se duplicará dentro de veinte años Frente a esta realidad, han surgido diferentes iniciativas para dar una respuesta organizada ante la evidente complejidad de la situación, entre ellas la convocatoria a conferencias internacionales sobre el tema y el establecimiento de acuerdos internacionales. El más importante de estos últimos es el protocolo de Kyoto. Estados Unidos, que es el mayor productor de CO2 mundial suscribió el protocolo pero nunca lo ratificó, y en el año 2001 se retiró. El calentamiento global, empero, no depende de manera abstracta de la quema de combustibles… Actualmente hay enormes  concentraciones de riqueza y de fuerzas productivas, y ha habido avances tecnológicos y científicos sin precedente. Pero todo esto lo monopoliza un puñado individuos para acumular más ganancias y causando grandes daños al medio ambiente y a los ecosistemas del planeta.

En este marco, los cristianos evangélicos nos hemos visto divididos. Están los que dudan de la veracidad de las afirmaciones sobre la extensión y las causas del calentamiento global negando la responsabilidad cristiana de cuidar el planeta.; hay también quienes tienen una visión apocalíptica y consideran el fenómeno como una señal inequívoca del fin del mundo.

Lo cierto es que la preocupación cristiana por el medio ambiente es un asunto moral que requerirá más atención a medida que los avances tecnológicos y las capacidades de la ciencia aumenten.

Cuidar la obra de Dios es un imperativo cristiano. Si no afrontamos con energía esta problemática –cual criaturas de Dios llamadas a ser vigilantes de su creación, entonces sí, estaríamos propiciando el fin… pero, no por voluntad de Nuestro Señor, sino porno atender su
Palabra.

Para los evangélicos auténticos se trata de amar al prójimo a través del cuidado del planeta y de la responsabilidad de cuidar la Tierra de Dios.

EL VIH / SIDA ¿Los cristianos podemos guardar silencio?

El VIH / SIDA
¿Los cristianos podemos guardar silencio?


Considerada como la enfermedad del milenio, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) no toma en cuenta edad, sexo, ni raza y cada día se convierte en una epidemia que crece sin control en todos los países del mundo.

La historia de la epidemia de este síndrome comienza en 1981, cuando el Centro de Control de Enfermedades Infecciosas de los EE.UU. (CDC) identifica un brote de neumonía (Pneumocistis Carinií) en cinco varones jóvenes homosexuales, así como varios casos de raras infecciones cutáneas.

El hecho de que en todos los pacientes se produjera un debilitamiento del sistema inmune hizo que en 1982 se describiera con el nombre de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida – SIDA.

Comprobándose además que la preferencia sexual no es una condición para adquirir la enfermedad, puesto que se desarrolla por igual en mujeres y hombres heterosexuales así como en niños y niñas. De igual manera, el impacto del SIDA no se limita a las sanitarias, sino que tiene una repercusión social, y ha modificado conductas y hábitos; a la vez que plantea un grave problema económico dado el alto que implica la asistencia médica de los pacientes.

Las malas condiciones de vida, las dificultades para lograr un acceso fluido a los sistemas de y las carencias educativas de gran parte de la , favorecen el crecimiento incesante de la epidemia.
En los jóvenes, la búsqueda de nuevas sensaciones y experiencias, la sensación de invulnerabilidad frente a los peligros o , y la inmadurez característica de la juventud, son factores que los exponen a la infección por el VIH. en la actualidad la única vacuna es la
buena y que sólo hay algo más peligroso que el SIDA: La Ignorancia. No puede combatirse aquello que no se conoce. Contradictoriamente, los expertos responsabilizan el índice creciente a la constante exposición al sexo en los de difusión que envían mensajes confusos a la . A los jóvenes, por ejemplo, se les advierte del SIDA y de las enfermedades sexualmente transmisibles, pero a la vez están expuestos diariamente a y a . Así como los leprosos en la época de Jesús, ignorados, rechazados, marginados de la sociedad, los portadores del VIH en la actualidad, se sienten fuera de lugar y aislados absolutamente de la vida cotidiana. EL SIDA no mata, es la indiferencia de las personas.

Ante el sombrío panorama de esta epidemia, los cristianos evangélicos, y todos los miembros

de la sociedad, no podemos escondernos. Muchas veces hemos creído que el problema no era de nosotros, que las murallas del templo nos protegían, pero ahora nos estamos dando cuenta que estamos desprotegidos si no encaminamos a nuestra iglesia –dejando de esconder la cabeza en la tierra– hacia una transformación de sí misma, abrir las puertas y salir a la calle.
Al respecto, un escritor cristiano ha expresado que “la respuesta activa de las iglesias cristianas es lo único que puede detener la pandemia del V I H / - SIDA”. ¿Estamos dispuestos a enfrentar el reto y dejar mojigaterías y prejuicios relativos al sexo? Si no, grande será el costo en vidas humanas que pagaremos por nuestro silencio.

Ordenación de pastores para una nación en crisis

El pasado 26 de junio, el Tabernáculo de Avivamiento Internacional, celebró la ordenación de 9 pastores, que se suman a la labor de hacer de este mundo uno nuevo, regido por el espíritu de justicia y libertad del Reino de Dios.
Con esta importante ordenación, el TAI cuenta ya con 18 pastores, prestos a difundir La Palabra en todos los rumbos del país. Presentamos este número especial, con un estracto de la exposición hecha en tal evento por el Pastor General, Dr. Carlos Rivas.

 Las condiciones económicas, sociales y políticas en El Salvador, como en todo el mundo, son difíciles y todo parece indicar que una tendencia a empeorar. Cuando esto ocurre la nación en su conjunto se ve afectada y el impacto mayor es en la familia, esa estructura de convivencia creada por Dios y amenazada permanentemente por el diablo.

Ante esto, el Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI) se ha convertido en un ministerio de la Palabra que intenta ser cada día un proyecto de bendición en el plano local, nacional e Internacional. Desde el cual se trabaje continuamente por dar lo mejor a la obra que Dios nos ha encomendado: Llevar su Palabra, ser luz en medio de las tinieblas y construir las bases necesarias para la solidaridad y amor por el prójimo. Con ese espíritu de pasión por las almas, amor por el evangelio y compromiso social entregamos a la nación diez nuevos pastores comprometidos con una cita histórica de unir dos vertientes históricamente antagónicas en el cristianismo: la sobre naturalidad del Espíritu que se hace acompañar de milagros y prodigios y la opción preferencial por las necesidades del pueblo. ¿Quienes son los nuevos siervos?

Miguel Cornejo. Un amado hijo en la fe que cada día Dios le respalda en la obra que lleva adelante en Cojutepeque.

Edwin Mira. Un joven inteligente a quien Dios dotado de especiales dones, trabaja en Ciudad Delgado; pastor de San Marcos que ha sabido reconocer que Dios tiene algo grande para él.

Héctor Luna. Un siervo al que le he tomado un aprecio especial, nunca he dudado de su llamado y la unción con la cual Dios respalda su ministerio en Quezaltepeque.

Erick Acuña. Trabaja en una zona muy necesitada de Dios, en Mejicanos, donde no dudo que levantará un gran ministerio.

Luis Carpio. Lo aprecio por su entrega y fidelidad. Su obra ha crecido en Sonsonate y seguramente solo es el inicio del avivamiento con el cual incendiaremos la costa.

Julio Campos. Este es un hombre fiel, trabajador y sobre todo, obediente al Señor. Le quiero y se que su trabajo cada lo bendecirá el Señor en Rosario de la Paz, departamento de La Paz
Natividad Colocho, Nelson Iraheta y Pedro Elías Guzmán. Tres siervos que el Señor me ha regalado para estar cerca de mí, acompañarme en el trabajo de la iglesia central y compartir a diario el trabajo pastoral. Fieles colaboradores.

Todos ellos hombres probados por el Señor, agradecidos y;sobre todo, conscientes que hay un mundo que demanda compromiso, entrega y pasión por predicar la Palabra. Acudimos a la cita con la historia en la que la Dios ha de respaldarnos

EL ABORTO UN ANTIGUO DILEMA

La eliminación del feto o embrión es una práctica tan vieja como la propia humanidad. Cada cultura ha tenido que encararla con arreglo a sus convicciones morales y a los valores de su tiempo.
El aborto provocado ha sido siempre una herida abierta en la conciencia de los pueblos, un interrogante a la sensibilidad ética y, a la vez, un acontecimiento indeseable que con frecuencia las personas implicadas han querido ocultar. El claustro materno se ha convertido en el lugar más inseguro del mundo. Del secreto y el anonimato se ha pasado a la publicidad comercial, en una sociedad liberal que aspira a ser avanzada y barniza la realidad del aborto con una capa de progresismo jurídico.

 
La gran paradoja de esta sociedad abortista es que mientras se lucha contra la tortura y la pena de muerte, se amplían al mismo tiempo los supuestos para poder aplicarla a criaturas indefensas antes de su nacimiento.
 
La mayoría de cristianos evangélicos considera que ningún médico ni practicante tiene derecho a tomar el lugar de Dios para poner fin a una vida humana mediante el aborto. Ninguna mujer tiene “derechos” sobre su propio cuerpo hasta el punto de tener libertad para destruir Arbitrariamente niños no nacidos. El embrión que se desarrolla en su cuerpo es mucho más que una pequeña parte de ella. Tiene existencia separada.
 
La realidad, sin embargo, es que vivimos en una sociedad abortista que permite prácticas abortivas clasificadas en diferentes tipos: aborto terapéutico, eugénico o eugenésico, aborto
criminológico, humanitario o ético y el aborto sicosocial.
Al remitirnos a las Sagradas escrituras, descubrimos que no existe ningúnversículo que de manera evidente y clara, prohíba la práctica del aborto. No obstante sería un gran error concluir del silencio sobre el aborto, que el Antiguo Testamento aprueba o legitima de alguna manera la interrupción provocada del embarazo.
 
El pueblo de Israel consideraba la vida como algo extraordinariamente valioso.
La doctrina sostenida en el Antiguo Testamento y en la tradición judía se continúa en la misma línea en el Nuevo Testamento, otorgándole importancia y centralidad a la vida.
Si bien, el hecho de no tener hijos deja poco a poco de ser una maldición, sería otra equivocación suponer que el Nuevo Testamento acepta las prácticas abortistas. Al contrario, ante un mundo pagano que aceptaba y practicaba habitualmente la interrupción del embarazo y el infanticidio, los primeros cristianos se declaran abiertamente partidarios de la vida y asumen una actitud de respeto hacia los seres no nacidos y los infantes. En tiempos posteriores, la Iglesia Católica ha mantenido durante siglos el mismo planteamiento: de promover la defensa de la vida por encima de cualquier otro valor social, económico, psicológico o sanitario. No obstante, tal defensa incondicional de la vida naciente la lleva a paradojas como la de preferir la muerte de la madre y del feto antes que la de uno sólo. En cuanto a los cristianos evangélicos, debemos reconocer que en el mundo protestante el problema del aborto fue en principio poco tratado. Sin embargo, el reformador Juan Calvino expresó estar convencido de que el feto en el vientre de la madre era ya un ser humano y debía disfrutar de una protección especial.
Esto, empero, no impidió que la Iglesia Episcopal estadounidense, por ejemplo, se manifestara en 1967 partidaria de suavizar las leyes entonces existentes sobre el aborto. Más adelante, en mayo de 1968 la Convención Bautista de América, formada sobre todo por las iglesias del norte, expresaba que “Cristo nos enseña a afirmar la libertad de las personas y la santidad de la vida,
creemos que el aborto debe ser un problema dependiente de una decisión personal responsable”.
 
En conclusión, aunque no existe unanimidad entre las numerosas iglesias evangélicas, sí se da una opinión mayoritaria que rehúsa claramente el aborto, a excepción de los poco frecuentes casos en los que está amenazada la vida de la madre.

Una muestra del respaldo de Dios

                            

                        

LA HERMANA SABE QUIEN LA MATÓ

LA HERMANA SABE QUIEN LA MATÓ

Este año, con la orgullosa felicidad que caracteriza a los padres, Hilda María Jiménez, la madre Katya Miranda vería a su primogénita graduarse de bachiller. Nunca sabremos los sueños destruidos una noche de verano, en el mes de abril de 1999, cuando una niña de solo nueve años enfrentaba a la muerte, quizá sin entender porque hacían eso contra ella. Aquellos, a quienes ella amaba y respetaba. Katya Natalia Miranda Jiménez, tenía nueve años de edad cuando fue violada y asesinada al inicio de la semana santa de 1999, el sábado 3 de abril. Su muerte ha quedado en la impunidad, pero, su recuerdo y la voz de justicia seguramente no ha dejado dormir en paz a los nueve adultos y parientes cercanos que le dieron la espalda esa noche; entre ellos, su propio padre Edwin, sus abuelitos Carlos y Rosa; sus tíos y tías; y los invitados de la familia Miranda, quienes, sin ninguna duda, en nueve años no han podido disfrutar a gusto una sola vacación de verano, porque están marcados por el silencio cómplice. Hilda María, la madre de la pequeña reclama justicia y su canto de tristeza se levanta ahora no como una lucha personal, sino como una cruzada contra la impunidad y la injusticia que caracteriza a El Salvador. Nueve años después los responsables tiemblan porque la sombra de la culpa vuelve a señalarles con el dedo acusador y con las pruebas irrefutables su pecado. Contra todo tipo de amenazas, señalamientos y obstáculos; la madre y la hermana de Katy, no callan su voz y ahora el Fiscal General de la República recibe nuevos argumentos y pruebas que sustentan la necesidad y el deber de reabrir el proceso relativo al crimen contra Katya Miranda. El sistema legal es puesto a prueba por el sistema de justicia e investigación que más admiran los funcionarios salvadoreños, el que aplican en los Estados Unidos de América.
El caso Katya Miranda, un emblemático proceso judicial que no logró dar con los responsables de la muerte de la pequeña Katy, como le llamaban sus amigos del Colegio Sagrado Corazón, quienes pertenecen a respetables familias del país, está a punto de prescribir; pero, este nuevo intento de acceder a la justicia también está a punto de ser asfixiado por los medios de comunicación; que de hacerlo así literalmente aplicarían una segunda muerte a la hija menor de Hilda María.
Es una obligación para los cristianos, partiendo del abobinable hecho al que nos referimos, hacernos las preguntas que nadie ha querido formular en este tema: ¿Quién es el principal sospechoso de la muerte de Katya? ¿Porqué se ha intentado por todos los medios callar la voz de justicia que reclama la madre? ¿Qué intereses mueven realmente para que el crimen quede en la impunidad? ¿Es el padre de Katya su propio verdugo? ¿Cuál es la información que debemos conocer los salvadoreños sobre la muerte de Katya? En el cementerio Jardines del Recuerdo, todos los años Katya recibe visitas de todo tipo: amigos, parientes verdaderos y conocidos solidarios con su caso. Nueve años después de su muerte el proceso sigue vivo y el sistema legal está a prueba.
Cuantas cosas haría Katya este año: sacaría su DUI, se graduaría e bachiller, se inscribiría en alguna universidad para estudiar leyes, sería una luchadora contra el abuso de menores, sería una respetable señorita en los círculos sociales, tendría un portal en la web para denunciar a los padres que abusan de sus hijos, una destacada atleta, nunca lo sabremos porque una noche de verano sus sueños fueron rotos, quemados, cercenados, desparecidos y asesinados.
¿Cuantas Katya Miranda andarán por allí sin decir nada? ¿Cuántas deberán pagar con su vida hasta que llegue la justicia? De los cristianos depende mucho que estas situaciones dejen de ser el pan del día en nuestra patria. De los cristianos evangélicos y de todos los hombres y mujeres que deseamos y luchamos por un nuevo reino, una nueva tierra y una sociedad nueva.

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (Parte seis y última)

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (Parte seis y última)
 
4. Hacia una comunidad esencialmente extrovertida: Preocupada por los que se han ido de casa y por los que no quieren entrar
 
En Lucas 15, encontramos la parábola que puede llamarse del Padre pródigo. El protagonista no es el hijo menor que se va y dilapida su hacienda, ni el mayor que se niega a entrar en casa, sino el padre que espera al hijo menor hasta que vuelve, lo perdona y lo restablece en su condición anterior de hijo y no de jornalero, como esperaba; y el mismo padre que, ante la negativa del mayor a entrar en casa y celebrar el banquete por la vuelta de su hermano, sale e intenta persuadirlo para que entre, y lo sigue considerando hijo y heredero, a pesar de que no quiera entrar.
La actitud del padre no puede ser otra, sino la de quien desea ardientemente tener a sus hijos bajo un mismo techo y celebrar con ellos la fiesta.
La parábola termina sin condenar al hijo mayor, más bien le tiende la mano para que entre en casa y celebre la fiesta. Los dos hijos de la parábola esta igualmente perdidos: uno porque a lo más que aspiraba era a que su padre lo tratase como jornalero, a cambio de comer; otro porque no tenía conciencia de hijo, sino de siervo, y porque se negaba a ser hermano de su hermano  “en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo…”). Ninguno de los dos conocía a fondo a su padre.
El servicio cristiano, como el padre pródigo, debe centrar su esfuerzo en que todos estén dentro de la casa y bajo techo como condición para celebrar la fiesta. Tiene que salir a diario de la casa para esperar a los que se han ido y recibirlos con brazos de perdón, o convencer a los que no  quieren entrar de modo que entren y se sienten a la mesa a celebrar la vuelta del hermano. El proyecto de Jesús, como el del padre pródigo, intenta la reconstrucción de la familia humana desde otras bases: invitando a sus seguidores a formar una nueva familia, basada no solamente en los lazos de sangre y parentesco que crean dependencia y sumisión, sino en el cumplimiento del designio de Dios, padre prodigo en amor.

EL ULTIMO VERANO DE KATYA

Katya: Pesadilla de una noche de verano
 
Carlos Rivas
Pastor General
Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI)
 
Este año, con la orgullosa felicidad que caracteriza a los padres, Hilda María Jiménez, la madre de Katya Miranda vería a su primogénita graduarse de bachiller. Nunca sabremos los sueños destruidos una noche de verano, en el mes de abril de 1999, cuando una niña de solo nueve años enfrentaba a la muerte, sin entender porque hacían eso contra ella.
 
Katya Natalia Miranda Jiménez, tenía nueve años de edad cuando fue violada y asesinada al inicio de la semana santa de 1999, el sábado 3 de abril. Su muerte ha quedado en la impunidad, pero, su recuerdo y la voz de justicia seguramente no ha dejado dormir en paz a los nueve adultos y parientes cercanos que le dieron la espalda esa noche; entre ellos, su propio padre Edwin, sus abuelitos Carlos y Rosa; sus tíos y tías; y los invitados de la familia Miranda, quienes, sin ninguna duda, en nueve años no han podido disfrutar a gusto una sola vacación de verano, porque albergan una mezcla de afecto y silencio cómplice.
 
Hilda María, la madre de la pequeña reclama justicia y su canto de tristeza se levanta ahora no como una lucha personal; sino como una cruzada contra la impunidad y la injusticia que caracteriza a El Salvador. Nueve años después los responsables tiemblan porque la sombra de la culpa vuelve con el dedo acusador y con las pruebas irrefutables su pecado.
 
Contra todo tipo de amenazas, señalamientos y obstáculos; la madre y la hermana de Katy, no callan su voz y ahora el Fiscal General de la República recibe nuevos argumentos y pruebas de porque el caso Katya Miranda debe re abrirse. El sistema legal es puesto a prueba por el sistema de justicia e investigación que más admiran los funcionarios salvadoreños, el que aplican en los Estados Unidos de América.
 
El caso Katya Miranda, un emblemático proceso judicial que no logró dar con los responsables de la muerte de la pequeña Katy, como le llamaban sus amigos del Colegio Sagrado Corazón, quienes pertenecen a respetables familias del país, está punto de prescribir; pero, este nuevo intento de acceder a la justicia podría ser asfixiado por los medios de comunicación; que de hacerlo se literalmente aplicarían una segunda muerte a la hija menor de Hilda María.
 
En estos tiempos cuando se reclama justicia en cualquier parte del mundo; porque no podemos responder a preguntas claves en este caso. ¿Quién es el principal sospechoso de la muerte de Katya? ¿Porque se ha intentado por todos los medios callar la voz de justicia que reclama la madre? ¿Qué intereses mueven realmente que el crimen quede en la impunidad? ¿Es el padre de Katya su propio verdugo? ¿Cuál es la información que debemos conocer los salvadoreños sobre la muerte de Katya?
 
 
En el cementerio Jardines del Recuerdo, todos los años Katya recibe visitas de todo tipo. Amigos, parientes verdaderos y conocidos solidarios con su caso. Nueve años después de su muerte el proceso sigue vivo y el sistema legal está a prueba.
 
Cuantas cosas haría Katya este año: sacaría su DUI, se graduaría de bachiller, se inscribiría en alguna universidad para estudiar leyes, sería una luchadora contra el abuso de menores, sería una respetable señorita en los círculos sociales, tendría un portal en la web para denunciar todo tipo de abuso, o quizá una destacada atleta, nunca lo sabremos porque una noche de verano sus sueños fueron rotos, quemados, cercenados, desparecidos y asesinados.
 
¿Cuantas Katya Miranda andarán por allí sin decir nada? ¿Cuantas deberán pagar con su vida hasta que llegue la justicia?
 
Mayo 2008

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (Parte Cinco)

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (Parte Cinco)
3. Hacia una comunidad de servicio,sin últimos ni primeros que altera escandalosamente el orden establecido como generador de injusticia: Parábola de los
jornaleros invitados a la viña ( Mt 19,30-20,16)
A través de documentos históricos tenemos indicios de que en el siglo I empeoró la situación de las clases modestas a causa del aumento de los impuestos, de la concentración de posesiones en manos de los poderosos y de diversas catástrofes
ecológicas que cogieron cada vez más desguarnecidas a las capas inferiores de la sociedad, condenadas al paro, al hambre, a la enfermedad, a la marginación, y en
la mayor parte de los casos, al robo para sobrevivir.
 
Debemos, por tanto, pensar que, en la Palestina de los tiempos de Jesús unos cuantos ricos se enriquecieron todavía más mientras que las clases humildes, pequeños labradores, arrendatarios, pescadores y artesanos se encontraron en los mayores apuros.
No hablamos ahora de los grupos que no tenían acceso al trabajo y que vivían de la limosna o del colectivo de la juventud, un grupo notoriamente marginado, del que dice Flavio Josefo que “era terreno abonado para la arengas de los militantes de la resistencia” (Ant. 18,19). La práctica inexistencia de la clase media hacía que la mayoría de la población se debatiese a diario en el hambre y la miseria.
La situación en nuestro mundo moderno, globalmente considerada, no sólo no ha mejorado, sino que se ha agravado. Las cifras de la ONU, para el caso, sobre la situación económica mundial, no sólo denuncian el hambre crónica de 1000 millones
de habitantes y la muerte de 40000 personas diarias por inanición; pronostican además que esta matanza se ha acelerado en los últimos años y el progreso de la aniquilación coincide con lo que se llama globalización y neoliberalismo. La gente se muere de hambre y de enfermedades no porque no haya bienes para atenderlas, sino porque el sistema de mercado declara de antemano muertos a quienes no poseen capacidad de compra.
Las desigualdades sociales se han incrementado en los últimos treintaaños, al punto de que actualmente las fortunas de las 358 familias más ricas del planeta suman más que los 2500 millones de personas más pobres del mundo.
Incluso en naciones como Estados Unidos, una de las tres con el grado de desarrollo mayor del mundo, las diferencias entre los ricos y pobres han creado un abismo cada vez más dramático.
La concentración de riqueza dentro del país permaneció más o menos estable desde 1963 o 1983, pero en la última década se ha producido un trasvase de recursos desde los miserables a los acaudalados favorecidos por las concentraciones de empresas y los despidos masivos, por las políticas fiscales y por el recorte de prestaciones sociales.
II Ante una situación así, la parábola de los jornaleros invitados a la viña, es aleccionadora. En ella, el oyente espera que los últimos reciban menos que los primeros, por haber trabajados menos, o que los primeros reciban más que los últimos por haber trabajados más. Sin embargo, el dueño de la viña manda pagar a todos lo mismo, un denario, o sea, el jornal completo estipulado como necesario para vivir un día una familia en tiempo de Jesús. La parábola subvierte de este modo el orden establecido y se convierte en una crítica inaudita de los usos sociales y en una provocación.
Por eso, cuando los últimos ven que cobran los primeros, se rompen sus expectativas y surge los protesta: “Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos cargado con el peso del día y el bochorno”. Sin embargo, la parábola no sólo se limita a subvertir el orden usual, pues en ese caso podía haber terminado en el v. 10 con la paga del jornal a todos.
Los primeros contratados no ven mal la generosidad del propietario; lo que no les parece bien es que se les trate como a los otros. Exigen un tratamiento diferenciado.
Viven un mundo de privilegios. Pero el propietario los invita a cambiar de registro o de nivel: si antes se habían movido en el orden de trabajo remuneración=justicia, el propietario los invita a moverse en el plano de la generosidad, superando la estricta relación de justicia y es éste nivel de la generosidad el que debe subrayarse. El de la justicia no se niega, pero se supera. La parábola está destinada a mover al oyente a percibir la realidad con los ojos del corazón y a sustraerlo de ese modo a una visión que se inspira en el cálculo de un orden de meritos. Invita a percibir un mundo transformado milagrosamente a la luz del amor, en el que todos perciban lo necesario para vivir.

¿Y usted por quien vota hermano Toby?

¿Y usted por quien vota hermano Toby?
 
Carlos Rivas
Pastor General
Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI)
 
La interrogante planteada en el título de este artículo, equivaldría a preguntarse ¿Si el agua del mar es salada porque contiene sal; o si la noche es oscura porque no hay sol? Ya que todos sabemos la inclinación política partidaria del Hermano Toby. Si hay algo que es digno de admirar en este hombre en su vida secular es su firme definición ideológica, política y partidaria. No cabe duda es un hombre de derecha. De manera que no hay porque asombrarse de sus recientes declaraciones.
 
Los aspectos relevantes de sus recientes declaraciones son otros a los cuales sí es conveniente ponerles mucho cuidado. Por ejemplo, el hecho de declarar que él les dio cobertura a miembros de la derecha cuando regresaban de poner “una bomba” ¿No raya esto con el encubrimiento de “Escuadrones de la Muerte”? Pues, así se les conocía a los grupos armados ilegales que no eran ni de la guerrilla, ni del ejercito, y que actuaban en la clandestinidad.
 
El hermano Toby como dice mi querido amigo Paolo Luers en su artículo publicado en El Diario de Hoy, debería callarse en cuestiones políticas por respeto a los miles de hombres y mujeres que esperan escuchar de él un mensaje del evangelio del Reino; ya lo de sus inclinaciones políticas y gustos personales los feligreses se lo perdonan.
 
También es conveniente, por el bien de la iglesia que, como dice Paolo en su artículo, dejar tranquilo al pueblo ante la difícil decisión que enfrentarán en las próximas elecciones y, por lo tanto, está demás volver esta situación en un “enfrentamiento religioso”. Este es el punto, nuestra amada iglesia evangélica podría enfrentarnos entre nosotros por sesgos ideológicos, políticos y partidarios.
 
A propósito, quiero recordarle a mi amigo Paolo, que la pluma es para orientar a la opinión pública y no para señalar a las personas y etiquetarlas por su discurso, ideas o planteamientos. Porque si esas fueran las reglas ¿la pregunta obvia sería y a que partido le va Paolo en esta oportunidad? Porque yo no voy a decir que su vinculación es a la derecha, solo por que sus escritos se publican en un medio de derecha. No creo que su trabajo sea comparado con el de un “mercenario de la comunicación”, que se ofrece al mejor postor.
 
Volviendo a lo que me interesa, es el hecho de que si el hermano Toby expresa su punto de vista que bien. Pero, hay cosas a las que es necesario ponerle atención, ya que al final de cuentas quien queda en ridículo es él, no lo que predica desde el púlpito. Recordemos que Dios se vale de cualquier forma para transmitir su mensaje. El asunto es que tenga más cuidado porque la frase lapidaria de los no evangélico “para ser cristiano como ese estoy mejor como estoy ” toma fuerza.
 
Ha llegado el momento de que no perdamos el rumbo. Lo nuestro es el evangelio y predicarlo, si en el camino hay que denunciar una injusticia venga de donde venga, que sea desde los valores del Reino y su justicia y no a partir de nuestros particulares puntos de vista. Porque nosotros nos podemos equivocar en el análisis y sesgarlo, pero no cuando lo hacemos con el espíritu de discernimiento que proviene de Dios.
 
En lo personal he decidido que si existen algunas frases palabras, planteamientos o ideas que parezcan que soy un militante de determinado partido político, pues le pediré a Dios que calle mi boca cuando así parezca lo que estoy diciendo, porque debo hablar más del evangelio, aunque me traten de espiritualista, pues al final de cuantas nuestra lucha no es contra carne, ni sangre; sino contra principados, potestades y gobernantes de las tinieblas de este siglo. Los valores del Reino son antagónicos a los valores del reino de este mundo donde predominan “los egoístas, amantes del dinero, orgullosos, vanidosos, los que hablan contra Dios, desobedecen a sus padres, ingratos, chismosos, dominados por las pasiones, crueles, enemigos de lo bueno, traidores, atrevidos, engañosos, pervertidos, fracasados en la fe, amigos del placer y no comprenden la verdad” (2a. Timoteo 3: 2-5). No le demos gusto al enemigo hermano Toby. Pongámonos a cuentas con el Señor Jesucristo para que nos siga usando según su voluntad.
 
A Jesús no le interesa a que partido pertenecemos. Y sus feligreses, además ya lo saben, y no crea que le van seguir; ellos están ahí porque están buscando genuinamente de Dios.
 
Mayo 2008.

Una Iglesia al Servicio del Reino de Dios (Parte cuatro)

Una Iglesia al Servicio del Reino de Dios
(Parte cuatro)
 
Luego de haber desarrollado el tema de la misión de la Iglesia: hacer presente el Reino de Dios en el mundo, en la entrega anterior de este artículo empezamos a desarrollar los valores que hacen único y divino el Reino de Dios. Valores que están en la base de lo que significa para la Iglesia construirse desde la perspectiva del Reino.
 
Afirmamos que la iglesia ha de volverse hacia una comunidad de comunidades modesta, sin pretensiones de grandeza, pero acogedora; sin embargo, la humildad tanto como la capacidad de acoger fraternalmente en su seno a sus feligreses, aún no dan la justa medida del Reino de Dios,
anunciado para todos los hombres. Las parábolas de los invitados al banquete y la de la gran cena, contenidas en Lucas 14, 7-14 y 15-24 respectivamente, expresan con claridad otro aspecto del Reino de Dios hacia el cual ha de dirigirse la Iglesia.
 
2. Una comunidad de iguales que no excluye ni discrimina La actitud de la iglesia y sus
principales beneficiarios La primera parábola expone con precisión cuál ha de ser la actitud de Iglesia y quienes son sus principales beneficiarios para decirlo en términos sociológicos modernos.
 
Los cristianos, y por tanto la Iglesia, debemos renunciar a la ambición de honores como
condición para entrar en el Reino.
 
Jesús invita a renunciar al honor y a colocarse en el último puesto; es decir, a construir una Iglesia humilde, que reserve el mejor puesto en el banquete para los marginados por la sociedad. Cuando den una comida o cena, determina Cristo, invitarán a los pobres, lisiados, cojos y ciegos, ya que estos marginados, que no pueden corresponder invitando a su vez, deben ser el centro de atención de los seguidores de Jesús. Una iglesia para los pobres y los diferentes La enseñanza de la parábola de los invitados al banquete, se desarrolla en la parábola de la gran cena. Esta propone una alternativa de sociedad con el símil de un banquete un tanto extraño. No se trata de una cena de caridad para medio atenuar el hambre de los necesitados, ni de una cena en la cual el Señor, al negarse a venir los primeros invitados, por despecho manda a su criado para que siente a la mesa a
los pobres, lisiados, ciegos y cojos. Se trata, en cambio, de una actitud vital, ante Dios y ante nuestro tiempo, que debería llevar a la Iglesia y a sus pastores a seguir el camino señalado en la parábola:
 
“Sal a los caminos y senderos y aprémiales a entrar hasta que se llene la casa; porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi banquete.” pues, de un acto de
beneficencia o una “buena obra” para que no se desperdicie la comida; ni siquiera es
acto para restaurar el honor perdido, pues invitando a los pobres, difícilmente ante los ojos de la sociedad se puede restaurar el honor. La orden que da es extraña y revolucionaria: “apremia a entrar a los que encuentres por caminos y senderos para que se llene la casa”. Es decir, que los sustitutos de los primeros invitados son, en primer lugar, los sin techo de la ciudad: pobres (ptokhós: miserables), lisiados, ciegos y cojos (marginados en general que se encuentran en calles y plazas); y en segundo lugar, los de fuera de la ciudad: “apremia a entrar a los que encuentres por caminos y senderos”.
 
Una Iglesia que no discrimina
El resultado es un banquete extraño para las costumbres de aquellos y los actuales tiempos. Si para la cultura mediterránea, la función social de la mesa es establecer un ranking social o escala según lo que uno come, cómo come y con quién come, y se invita siempre a una determinada gente, estableciendo jerarquías: unos primeros puestos y unos últimos puestos, ocupados según el rango social, el banquete al que invita la parábola acabaría con esa función.
 
Y es que, la consecuencia de este tipo de invitación es que todos podrían sentarse juntos a la mesa: mujeres junto a hombres, libres junto a esclavos, los que ocupan los puestos más altos de la sociedad junto a los que están abajo o los puros –según ordena el rito– con los que no lo son. Y si la mesa es símbolo de la organización social, el resultado
es una nueva sociedad en la que todos, independientemente de quienes sean, pueden sentarse a la mesa, aboliéndose de este modo las discriminaciones de todo tipo.
 
Así debe ser la iglesia si en verdad osa llamarse cristiana. Quien actúa como el señor de la parábola, o como Jesús, no busca honor, ni siente vergüenza. La comunidad cristiana tiene que seguir el camino de Jesús; tiene que perder el honor y la vergüenza y sentarse a comer sin hacer distinciones ni discriminaciones. Es una actitud que la Iglesia debe intentar cada día, para ser cristiana. No se trata de algo accidental sino del núcleo del evangelio. De este modo, se subvierte el orden de valores de la cultura: donde estaba antes el honor, que en gendra discriminación, ahora se sitúa la igualdad que abre paso a una sociedad de iguales que celebran la fiesta de la vida.

¿PASTORES DE LA IGLESIA O DEL PARTIDO?

¿PASTORES DE LA IGLESIA O DEL PARTIDO?
 
A lo largo de la historia, los cristianos (evangélicos o católicos) han enfrentado diversos dilemas relacionados con su papel en el mundo, y uno de ellos que en la actualidad ha adquirido mayor importancia es el de su participación o no participación en la política y en las instituciones que representan esta actividad humana o “arte de gobernar un estado u otra comunidad”.
 
La política no es mala, Juan Pablo II dijo que la política es la expresión más sublime del amor, la caridad y el servicio; de tal manera que cuando alguien se involucra en política está optando en servir y en poner sus talentos a favor de una sociedad y de los asuntos públicos inherentes.
 
Los seres humanos, en independencia de la confesión religiosa que individualmente profesen, deben de participar en la política, pues es a través de ella que se pueden verificar los cambios que nos acerquen a una sociedad que prefigure al Reino de Dios… El que seamos cristianos evangélicos, no nos impide participar en la política.
 
No obstante, los cristianos hemos de tener claro cuál es nuestro papel a jugar en el mundo, a partir de nuestra especificidad dentro de la Iglesia. Así, aunque todos, pastores y ovejas, tenemos derecho a profesar simpatías e identificaciones políticas, el pastor debe entender que conduce feligreses, unidos por Cristo sí, pero que tienen diversas posturas ideológicas y preferencias políticas.
 
De la chatura intelectual y la falta de comprensión a esa pluralidad de la Iglesia, se deben los exabruptos ideológicos que terminan conduciendo a la feligresía hacia el desencanto.
 
Es lo que ha ocurrido con el pastor Edgar López Beltrán, conocido como el hermano Toby, quien se ha dado en descalificar y desacreditar, inútilmente además, al periodista y candidato presidencial por el FMLN, Mauricio Funes.
 
Sólo el ejercicio de la arrogancia puede llevar a un pastor a descalificar a un candidato, sea este quien sea, se apellide Ávila o Funes, porque un sacerdote, un obispo, un pastor no puede, por ética, desde su investidura dar a conocer su motivación o preferencia política; menos aún cuando ese pastor no tiene la solvencia moral para hacerlo.
 
Si el hermano Toby, o cualquier pastor, se quiere dedicar a la política, que renuncie a sus cargos en la Iglesia, pues dedicarse a las dos cosas, es casi un sacrilegio, ya que termina equiparando a este mundo pecador e imperfecto con el Reino de justicia que Dios nos tiene destinado.
 
Por supuesto, el pastor, como todos, tiene el derecho de votar por quien quiera y de preferir personalmente uno u otro partido. Sin embargo, este es el punto fundamental, como pastor no debe conducir a su grey, partiendo de sus propios intereses y simpatías, al corral que a él le plazca.
 
El pastor no es un sujeto que en cada campaña electoral entra en componendas con líderes políticos de manera escamoteada y vergonzante, para terminar dirigiendo su labor, que debería ser honestamente cristiana, a inclinar el voto a favor o en contra de determinado personaje.
 
Al contrario, un verdadero Pastor debe ayudar a que los cristianos puedan discernir, puedan participar sin temor a castigos inexistentes en los cambios que las mayorías empobrecidas demandan para sí y para la patria.
 
Porque el Reino de Dios y el Evangelio no pasan y son eternos; mientras que la ideología pasa. La ideología de ARENA va a pasar, el capitalismo va a pasar, el socialismo va a pasar, el comunismo va a pasar, cualquier sistema ideológico pasará, incluso el cielo y la tierra pasarán mas la Palabra de Dios permanecerá para siempre.

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (parte tres)

Cómo presenta Jesucristo el Reino de Dios y los signos de su presencia fue el tema de la entrega anterior. La predicación, la enseñanza, la sanidad, la liberación y la resurrección, dijimos, son esos signos.
 El categórico anunció hecho por Jesucristo del advenimiento del Reino de Dios a la tierra, clarifica uno de los puntos fundamentales que han sido causa de interrogación y fisuras entre
los cristianos:
 
¿Cuál es la misión de la Iglesia?
En el Padre Nuestro se encuentran dos exhortaciones claves para entender cuál es esa misión: “Venga tu reino” y “así también en la tierra”.
Es aquí, dice la Palabra, donde el Reino de Dios en su plenitud se cumplirá cuando el Mesías vuelva, entonces será su consumación; pues el deseo de Nuestro Señor, no es llevarnos
en cuerpo y alma al cielo, para allá consolarnos por los males de este mundo, como cualquier padre atribulado e indefenso que nuestra sociedad produce, sino como el único Padre para el que no hay nada imposible, lo que Él quiere es que la humanidad se esfuerce porque el Reino de Dios, pletórico de justicia y fraternidad, sea una realidad en el mundo.
 
La Iglesia, por tanto está llamada a ser anunció de ese nuevo reino, pero, fundamentalmente tiene como misión cristalizar en la realidad y aquí en la tierra, el Reino prometido por Jesucristo, hacer presente el Reino de Dios en el mundo.
 
En el cumplimiento de esta misión, dirigida a la salvación del hombre y considerándolo sujeto
activo de la misma, la Iglesia, tal como lo hizo Jesucristo, debe colocar en el centro de la vida del hombre los valores del Reino de Dios.
 
¿Qué implica para la Iglesia, construirse desde la perspectiva del Reino?
Si la misión de la Iglesia es hacer presente el Reino de Dios en el mundo, aquella debería construirse alrededor de los valores que identifican y hacen único y divino al Reino
1. Volvernos hacia una comunidad de comunidades modesta, sin pretensiones de grandeza, pero acogedora
La parábola del grano de mostaza (Mc 4, 30-32) nos pone ante unas semjanza que debe curarnos para siempre en salud a los cristianos y quitarnos los sueños de grandeza, la añoranza de poder, el deseo de destacar y dominar sobre los demás. El reino de Dios no procede de un árbol grande ya existente, sino de una semilla mínima e insignificante; es algo totalmente nuevo; y no será plantado en lo alto del monto encumbrado de Israel, sino en la tierra, en el mundo entero. El reino de Dios no se circunscribe a un pueblo, ni tendrá en él su centro, ni estará condicionado por su historia.
La comunidad de Jesús o reino de Dios es una comunidad humana de comienzos insignificantes que, incluso en su máximo desarrollo, carecerá de esplendor mundano. Renuncia a la grandeza, pero no a la acogida. Nuestras comunidades necesitan una cura de modestia y sencillez. El carácter modesto y acogedor de esta comunidad es fiel reflejo de la práctica de Jesús que acoge a su lado todos lo que no tienen cabida en la sociedad: de su compañía no están excluidos ni los niños, ni los pobres, ni los cojos, ni los lisiados, ni los sordos, ni los ciegos, ni los cautivos, ni los publícanos , ni los samaritanos, ni las prostitutas, ni los ladrones, ni los paganos, o lo que es igual, los últimos, los que no contaban para la sociedad y la religión de Israel.
 

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (parte dos)

Una iglesia al servicio del Reino de Dios (Parte Dos)

En la entrega anterior de este artículo, expresamos la importancia de que los cristianos estemos conscientes de nuestro papel en la historia de la construcción del Reino de Dios. Abordamos, también, la relación del Reino con el Mesías, Dios como supremo soberano del Universo, Dios Rey de Reyes, la presencia del Reino en el Nuevo Testamento e introdujimos el tema de cómo presenta Jesús el Reino de Dios. 
El Reino de Dios y los signos de su presencia constituye en Jesús el centro de su actividad. No es la Ley, ni su propia persona, ni tan siquiera Dios en sí mismo. Es el Reino de Dios. Así lo dice el evangelista Marcos, en un resumen programático: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca. Convertíos y creed en la Buena Noticia’ (Mc 1,14-15). La gran esperanza del evangelio, es en realidad el advenimiento del Reino de Dios, es en éste que el ser humano encontrará y gozará de la cosecha producto de su fe y de su comportamiento de acuerdo a la Palabra.

 Jesús, un hombre práctico capaz, no solo por su divinidad sino también como humano,  dispuesto siempre a predicar con el ejemplo, inevitablemente tenía que mostrar el camino hacia el Reino de Dios; a través de diversas actitudes, palabras y hechos, el Señor nos muestra, como en una pantalla cinematográfica que vemos en la oscuridad de nuestras vidas, una prefiguración del Reino de Dios y un camino hacia el mismo. ¿Cuáles son las prácticas de Jesús que anticipan el Reino de Dios?

 Predicando
Lo primero que Jesús hizo fue la prédica, la labor de persuasión entre los humildes, a fin de conducirlos por los caminos de justicia y amor que anuncia el Reino. Para decirlo en términos actuales, Jesús se dio a la tarea de “reclutar” adeptos para emprender la construcción del Reino.

 

 

Enseñando
Pero a Jesús no le bastó encontrar discípulos, sino que de inmediato se puso a impulsar una campaña de “educación” –que bien harían en imitar los “reyezuelos” de los estados actuales. Al respecto, Mateo dice en 4:23: “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” En ese versículo está contenido la siguiente de las prácticas con las que Jesús anticipa el Reino de Dios.

Sanando
El Reino de Dios es un reino que engloba lo material, incluyendo lo biológico, y lo espiritual.  es un reino en el que se atiende no sólo a las necesidades mínimas de subsistencia, sino también a las espirituales y a la sanidad corporal. Los actos de sanidad, numerosos en el Nuevo Testamento, nos transmiten un mensaje esperanzador, y es que en el Reino de Dios, los subditos gozaremos no sólo de vida eterna sino también de salud eterna. En ese reino, no tienen cabida los funcionarios de salud corruptos, los que hacen de la sanidad del pueblo un instrumento de enriquecimiento y, lo mejor, no hay escasez de medicamentos, puesto que el Reino es en sí mismo la cura de todas las enfermedades del cuerpo y del alma.

Liberando
Jesús trajo al mundo un mensaje de justicia y libertad. Desde las entrañas mismas del imperio romano, el más poderoso de aquella época, anunció la nueva más espectacular y subversiva de entonces: el advenimiento de un nuevo reino, que implica la caida de todos los reinados y gobiernos humanos.

 

Así la declaración tan difundida de Cristo, “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” fue, en los albores de la era cristiana, un llamado a romper con el pasado para construir una nueva tierra y un hombre nuevo.

 

Resucitando los muertos
El Reino que Jesús nos ofrece trasciende lo temporal puesto que es eterno, pero, además, también quienes viven a su amparo gozan la dicha de la eternidad.

Los milagros de resurrección obrados por Jesús en los creyentes, tanto como su propia resurrección, no son actos gratuitos ni malabares de feria; al contrario, son el más serio argumento contra la des esperanza existencial y la injusticia social. Con esos actos, Cristo nos quiere decir, ¡miren, el Reino de Dios es la respuesta ante la muerte y la degradación moral!

 

 
Esta práctica cristiana en su conjunto, trasparenta que lo específicode Jesús es su pretensión de que el Reino futuro de Dios, de alguna manera, comienza a hacerse dinámicamente presente a través de su predicación y su praxis. Sus obras son signos del Reino de Dios: “Si yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros” (Mt 12,28; Lc 11,20). Esas palabras, y otras que interpretan los exorcismos (Mc 3,22-30 par), se entienden sobre el trasfondo de las ideas apocalípticas de la época. El Reino de Dios se manifiesta en términos de un conflicto entre el bien y el mal, entre Dios y Satán, entre los hijos de la luz y los hijos de las tinieblas.  

Así mismo, con Jesús se hace presente lo que los profetas y reyes del Antiguo Testamento  ansiaron presenciar y no pudieron, tal como se proclama en Lucas 10,23-24), pero, más importante aún es que explicita que el Reino que anuncia es ya una realidad en la tierra: «No andéis diciendo que está allí o que está allá, porque el Reino de Dios está en medio de vosotros” (Lc 17,20-21).

Una iglesia al servicio del Reino de Dios

Una iglesia al servicio del Reino de Dios
(Parte uno)
 
Carlos Rivas
Pastor General
 
 
No es fácil discernir: si lo que es o lo que hace la iglesia evangélica en El Salvador hoy, son expresiones de la práctica de Jesús o es la concreción histórica de dogmas fruto de acontecimientos eclesiales y/o situaciones que se dieron en la historia; pero, es claro que es urgente y necesario concurrir a un proceso de orientación en los momentos actuales. El pueblo de Dios debe estar consciente de su papel en la historia de la construcción del Reino.
 
Unas preguntas para la reflexión y para trazarnos una perspectiva del análisis del cual, creo firmemente, los evangélicos debemos partir para comenzar a encontrar respuestas.
 
1)      ¿Por qué a la Iglesia evangélica le asusta ver a un pastor participando en la Realidad Social de esta Nación?
 
2)      ¿Por qué nos sorprende que un Pastor brinde declaraciones de lo que esta pasando en la vida de este país?
 
3)      ¿Por qué las iglesias viven distantes de los procesos sociales de una nación y atrincheradas en sus fortalezas eclesiales?
 
4)      ¿Son estas actitudes o comportamientos que devienen del evangelio, son coherentes con las prácticas de Jesús de Nazareth o habrán causas históricas que se convirtieron en dogmas de fe y comportamientos para la iglesia ahora?
 
 
Dios es el supremo soberano del universo
 
Una de los ejes fundamentales de nuestra vida es la convicción de que es Dios quien crea, reina, gobierna y domina los fenómenos cósmicos, todos los seres vivientes y la historia humana hasta la consumación escatológica, cuando su reino, es decir, su señorío, se establecerá de modo pleno y perfecto en la gloria del cielo; cuando él lo será todo en todos y su amor triunfará definitivamente de las fuerzas del odio y del mal, con la derrota plena y completa del príncipe de las tinieblas, Satanás.
 
La relación del reino con el Mesías
 
Pues el reino se encuentra en una relación especialísima con el Mesías, cuya venida a la tierra tiene por fin principal la inauguración del señorío de Dios entre los hombres. Este personaje, esperado durante largos siglos por la humanidad, hará que reinen el amor, la verdad, la justicia y la paz, preparando la consumación del dominio soberano del Señor sobre el universo entero, acontecimiento reservado al último día de la historia.
 
Dios es el Rey de los reyes
 
Las naciones, las regiones, las ciudades y los pueblos paganos son gobernados y regidos por reyes, faraones y soberanos (Gén. 14,lss.l7ss; Ex 1,8.15; etc.). Por eso los israelitas le piden al juez Samuel que establezca sobre ellos un rey que los gobierne, como ocurre en el mundo que los rodea (l Sam 8,5). Los soberanos en la antigüedad eran exaltados e idolatrados hasta ser considerados como divinidades; sin embargo, en la valoración de la Biblia son simples mortales, limitados en sus poderes, e incluso con frecuencia débiles e impotentes ante las fuerzas de la naturaleza, y sobre todo cuando el Señor interviene en la historia. En semejantes actos salvíficos Yhwh se revela realmente como el Rey de reyes, como el Señor de los señores, como el supremo soberano del cielo y de la tierra, de los mares y de todos los abismos.
 
 
 
El Reino en el Nuevo Testamento.
 
Los evangelios de Marcos, Lucas y Juan mencionan el verbo Basiléia que significa Reino en no menos de 70 veces. En el libro de Mateo en 34 ocasiones se habla del Reino de los cielos y cuatro veces se refiere al Reino de Dios, este mismo evangelio recoge el famoso sermón de la montaña en el cual el enfoque central es el Reino de los Cielos.
 
De igual manera sería largo referirnos a las veces que en el libro de Hechos se hace mención al Reino de Dios como una expresión de poder. El apóstol Pablo define el Reino en un concepto más vinculado a la salvación del hombre. Y así podemos mencionar como el libro de Hebreos acerca el Reino en la persona de Jesucristo. Finalmente, la esperanza que se nos revela en último libro de la Biblia, el Apocalipsis y la instauración de la Nueva Jerusalem. ¿Porqué el Reino es una permanente preocupación bíblica? ¿Cuál es la responsabilidad de los cristianos evangélicos para atender este llamado? ¿En qué Reino estamos creyendo?
 
 
¿Cómo presenta Jesús el Reino de Dios?
 
Esta parece ser la pregunta que no todos quieren contestar y, muy seguramente, por las implicaciones prácticas que significa la respuesta. Sin embargo, quiero atreverme a sugerir las interrogantes siguientes como puntos de partida para clarificar el reino de Dios desde la perspectiva de Jesucristo.
 
·         ¿Cómo entendió Jesús su misión y su tarea?
·         ¿Estuvo Jesús pensando en fundar religiones?
·         ¿Estuvo Jesús pensando en fundar iglesias?
·         ¿Creo Jesús una especie de derecho Canónico o ley de la Iglesia?
·         ¿Estaba Jesús pensando en la creación de estatutos, de reglamentos, de normativas eclesiásticas como la mejor traducción de su palabra y de su obra; o estaba Jesús pensando en hacer un mundo diferente o un mundo nuevo un mundo que reflejara el amor del padre?
·         ¿Qué estaba pensando Jesús?
 
En la segunda parte de esta serie la respuesta y la reflexión de estas preguntas nos empezarán abrir el camino para entender y discernir el Reino en el cual estamos creyendo.
 
(Continuará)

TAI: HISTORIA DE UNA OBRA COMPROMETIDA CON LOS VALORES DEL REINO DE DIOS

TAI: HISTORIA DE UNA OBRA COMPROMETIDA CON LOS VALORES DEL REINO DE DIOS
(Segunda Parte)
 
La construcción
 
Hasta aquí hemos caminado por la gloria de Cristo, y hoy más que nunca vemos al futuro como un encuentro aún más luminoso con nuestro Señor, porque el momento de la construcción ha llegado.
 
Desde el 2001, en el TAI hemos experimentado un rápido crecimiento, del cual solamente podemos agradecer al Señor Jesucristo. Sin embargo, todo lo que en estos años ha pasado, bueno o malo, forma parte de un archivo que nos corresponde revisar para no cometer los mismos errores, evitar los actos negligentes o superar con creces los efectos del éxito que Dios nos ha permitido.
 
Prepararse para cosas nuevas significa integración de esfuerzos mentales, físicos y espirituales. La familia se une para adquirir la casa que siempre ha deseado, los actores políticos, sociales y económicos de la nación quieren construir patria, en fin cada quien- si se lo propone- abre un horizonte en su mente por el efecto psicológico que produce la llegada de lo nuevo.
 
Muy especialmente los cristianos –seres humanos profundamente agradecidos– emprendemos grandes proyectos porque ese es el destino al que estamos eternamente bendecidos. Dios ha dignificado nuestra vida, ha levantado un templo nuevo en nuestro interior y su nombre debe ser honrado y glorificado, cual único Dios todopoderoso, en un templo físico que sea espejo de nuestro espíritu.
 
La edificación de un templo digno de un Dios que dignifica, no es simplemente la construcción de una iglesia, sino la construcción de la casa de todos los cristianos; por eso, en este sueño participamos todos: Aquellos que sueñen con un país libre de violencia, de corrupción e injusticia; con oportunidades de desarrollo para todos, desde el más pequeño y humilde hijo de Dios hasta el más grande; un país en el que nuestros hijos, viviendo su propio Edén, jueguen sin miedo y donde los valores del reino impacten las estructuras institucionales del poder formal y el poder real.
 
Un templo significa el punto de unión de hombres y mujeres inéditos, que sin importar la edad levantan ardientes nuevas, que sin importar ideologías ni intereses personales, actuando en beneficio de sus semejantes, acompañan con la acción la oración por la patria. Esta es la situación que vislumbramos hoy, de pie en la cumbre de nuestros 7 años de existencia como TAI, un tiempo muy especial bíblica mente hablando; el numero perfecto de Dios que se nos aparece como una señal y un aliciente, para creer que ha llegado la hora de dar otro gran paso: iniciar la construcción de proyecto local para bendición de la patria que Dios promete.
 
Junto a la palabra profética de amigos y pastores como Sergio Solorzano, Frank Campos, Dante Gebel, David Ramos, Herbert Porras y Jeft Kennet, entre muchos que transitado por el TAI, y han hablado del acompañamiento del Espíritu Santo de Dios en el TAI y en nuestro Pastor Carlos Rivas, todos los que conformamos esta gran familia tenemos la convicción y la fe que el 2008 es el año de la construcción.
 
Sin embargo, debemos reconocer que hay voces contra la fe que se han levantado, similares a los opositores del pueblo de Israel que vociferaban oprobió cuando los judíos reconstruyeron el templo a estas voces solo les recordamos lo que destaca la Biblia en Nehemías 4: 1-2
 
 
“Cuando Sambalat se entero de que estamos reconstruyendo la muralla, se disgusto muchísimo y se burlo de los judíos. Ante sus compañeros y el ejército de Samaria dijo: ¿Qué están haciendo estos miserables judíos? ¿Creen que se les va a dejar que reconstruyan y que vuelvan ofrecer sacrificio? ¿Piensan acaso terminar en un solo día? ¿Cómo creen que de esas piedras quemadas, de esos escombros, van hacer algo nuevo?”
 
No obstante algunas voces que anhelan por razones obscuras que esta obra del TAI –que restaurará y salvara a muchos salvadoreños– no se concretice, nosotros creemos firmemente que este proyecto es de Dios y que el nos ha llamado a que edifiquemos fraternidad, morada, refugio espiritual, casa y tabernáculo.
 
Lo importante es que nuestra decisión no depende de nadie. Dios nos ha dado la promesa y el juramento, sencillamente estamos creyendo. Por lo tanto, nos disponemos a construir un oasis en medio del desierto violento donde el Señor nos ha mandado a ser luz, y en este sueño de Dios participamos todos.
 
En este camino, no competimos con nadie:
 
“Por que nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestes” (Efesios 6.12)
 
Los que amamos el TAI, porque amamos a Cristo, nos aferramos a las promesas de la inerrante palabra de Dios de que el templo se construirá: “Si lo ha determinado el Señor Todopoderoso, ¿Quién podrá impedirlo? Si él ha extendido su mano, ¿Quién podrá detenerla? ” (Isaías 14.27)
 
¿Cómo puede una congregación alcanzar a impactar a la población? A ésta, que podría ser una pregunta clave, en el TAI le damos respuesta simple y sencilla: Lo estamos logrando, creyendo y tomando las promesas de Dios.
 
Para el Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI), siete años han sido suficientes para que el respaldo de Dios sea real y permanezca. El Señor Jesucristo ha mostrado su gloria con milagros, señales y prodigios. Miles de hombres y mujeres de todas las edades transitan por esta obra recibiendo el favor de Dios.
 
Usted puede ayudarnos uniéndose al proyecto de construcción orando para que quien comenzó la buena obra sea fiel en terminarla.
 

Porque en el sueño de Dios… ¡participamos todos!

Historia del TAI

Historia del TAI
 
Carlos Rivas
Pastor General
 
LA FUNDACIÓN
 
Es el domingo 1º de abril de 2001, en el mundo se desarrollan protestas en contra de la negativa del gobierno Estadounidense a suscribir el Protocolo de Kyoto, en Holanda se producen los primeros matrimonios homosexuales y en cielo chino un avión choca contra una nave espía norteamericana; en nuestro país, los habitantes de la Colonia Las Colinas, afectados por un terremoto, demandan al Estado por su irresponsabilidad, y, en España, sufriendo, el Real Madrid gana 1 a 0 al débil Numancia.
 
Ese mismo día, al calor del clima abrileño, un grupo de 12 cristianos, agobiados por la incertidumbre del mundo, se aprestan a iniciar una aventura: Construir una nueva iglesia.
 
Esta Nueva Iglesia, apenas en pañales, debería, según sus fundadores, “integrar dos vertientes tradicionalmente antagónicas en la historia del cristianismo: La unción del Espíritu Santo que se hace acompañar de señales, prodigios y milagros que abren los caminos de la sobrenaturalidad divina en la vida cotidiana del ser humano, y la construcción de un pensamiento que a través de la reflexión sobre la realidad lleve al hombre a profundizar su fe”.
 
Con esa base inspirada en la Palabra de Dios, aquel domingo 1º de abril del 2001 nació el Tabernáculo de Avivamiento Internacional, nuestro entrañable y querido TAI.
 
EL CAMINO
 
Ahora, cumplimos 7 años de caminar por las sendas trazadas por Dios y cuando vemos la “viña” nos regocijamos de los frutos que crecen, de la cosecha que estamos levantando.
 
Son 7 años predicando el evangelio, en cuyo transcurriruna congregación de 12 personas ha pasado a fructificar en más de 7 mil miembros, y nuestra casa de oración se ha tenido que ampliar en cuatro ocasiones; como en toda familia, se han reestructurado y modificado sus instalaciones internas, a fin de dar abrigo a los nuevos hermanos.
 
Aún así, la casa se nos hizo pequeña y hemos construido también nuevos tabernáculos. Siete son las iglesias filiales que se encuentran bajo cobertura del TAI en el país, y 3 las filiales internacionales: En el Estado de Nevada (Estados Unidos), en Adelaida y en Perth (Australia) las iglesias filiales desarrollan el trabajo misionero del TAI.
 
Este trabajo misionero, se refleja en las 9 cruzadas evangelísticas realizadas a lo largo de estos años. Denominadas “Noches de Unción y Milagros”, se han llevado a cabo en los grandes escenarios deportivos de El Salvador, pero han impactado también en grandes poblaciones como San Pedro Sula y la Esperanza en Honduras, así como en Australia y en el Estado norteamericano de Nevada.
 
Según proyección, son 50 mil lasalmas que han sido impactadas sólo en las “Noches de Unción y Milagros”, sin contar los que se convierten a través de los medios de comunicación que han transmitido los eventos.
 
De igual manera, no menos de 24 mil personas entre mujeres, hombres y jóvenes han sido impactados por La Palabra, en los 240 encuentros que se han desarrollado, estimadamente, desde el año 2002.
 
A través del TAI, la Palabra de Cristo ha cobrado más presencia en la vida cotidiana de nuestra sociedad, puesto que hemos hecho surgir, como el agua de la piedra, cuatro medios de comunicación para difundir el evangelio y las actividades institucionales: un canal de televisión, una revista y dos sitios Web.
 
A esta difusión del evangelio, responden también las múltiples presentaciones del Pastor Carlos Rivas en diversos medios de comunicación (radio, prensa y televisión), para opinar sobre importantes temas de la realidad nacional y alumbrarlos con un referente evangélico.
 
Lógicamente, al crecer la familia del TAI, también necesitamos dónde reunirnos para orar, hacer y seguir creciendo… Cristo ha permitido que adquiramos nuestro propio terreno, con las medidas adecuadas para levantar un templo con capacidad para 5 mil personas por culto, financiado en su totalidad por la generosa membresía del TAI.
 
LA CONSTRUCCIÓN
 
Hasta aquí hemos caminado por la gloria de Cristo, y hoy más que nunca vemos al futuro como un encuentro aún más luminoso con nuestro Señor, porque el momento de la construcción ha llegado.
 
Desde el 2001, en el TAI hemos experimentado un rápido crecimiento, del cual solamente podemos agradecer al Señor Jesucristo. Sin embargo, todo lo que en estos años ha pasado, bueno o malo, forma parte de un archivo que nos corresponde revisar para no cometer los mismos errores, evitar los actos negligentes o superar con creces los efectos del éxito que Dios nos ha permitido.
 
Prepararse para cosas nuevas significa integración de esfuerzos mentales, físicos y espirituales. La familia se une para adquirir la casa que siempre ha deseado, los actores políticos, sociales y económicos de la nación quieren construir patria, en fin cada quien- si se lo propone- abre un horizonte en su mente por el efecto psicológico que produce la llegada de lo nuevo.
 
Muy especialmente los cristianos –seres humanos profundamente agradecidos– emprendemos grandes proyectos porque ese es el destino al que estamos eternamente bendecidos. Dios ha dignificado nuestra vida, ha levantado un templo nuevo en nuestro interior y su nombre debe ser honrado y glorificado, cual único Dios todopoderoso, en un templo físico que sea espejo de nuestro espíritu.
 
La edificación de un templo digno de un Dios que dignifica, no es simplemente la construcción de una iglesia, sino la construcción de la casa de todos los cristianos; por eso, en este sueño participamos todos: Aquellos que sueñen con un país libre de violencia, de corrupción e injusticia; con oportunidades de desarrollo para todos, desde el más pequeño y humilde hijo de Dios hasta el más grande; un país en el que nuestros hijos, viviendo su propio Edén, jueguen sin miedo y donde los valores del reino impacten las estructuras institucionales del poder formal y el poder real.
 
Un templo significa el punto de unión de hombres y mujeres inéditos, que sin importar la edad levantan ardientes nuevas, que sin importar ideologías ni intereses personales, actuando en beneficio de sus semejantes, acompañan con la acción la oración por la patria.
 
Esta es la situación que vislumbramos hoy, de pie en la cumbre de nuestros 7 años de existencia como TAI, un tiempo muy especial bíblicamente hablando; el numero perfecto de Dios que se nos aparece como una señal y un aliciente, para creer que ha llegado la hora de dar otro gran paso: iniciar la construcción de proyecto local para bendición de la patria que Dios promete.
 
Junto a esta palabra profética del acompañamiento del Espíritu Santo de Dios en el TAI y en nuestro Pastor Carlos Rivas, todos los que conformamos esta gran familia tenemos la convicción y la fe que el 2008 es el año de la construcción.
 
Sin embargo, debemos reconocer que hay voces contra la fe que se han levantado, similares a los opositores del pueblo de Israel que vociferaban oprobió cuando los judíos reconstruyeron el templo.
 
 
 Nehemías 4.1-2
 
“Cuando Sambalat se entero de que estamos reconstruyendo la muralla, se disgusto muchísimo y se burlo de los judíos. Ante sus compañeros y el ejército de Samaria dijo:
 ¿Qué están haciendo estos miserables judíos?
¿Creen que se les va a dejar que reconstruyan y que vuelvan ofrecer sacrificio?
¿Piensan acaso terminar en un solo día?
¿Cómo creen que de esas piedras quemadas, de esos escombros, van hacer algo nuevo?”
 
 
No obstante algunas voces que anhelan por razones obscuras que esta obra del TAI –que restaurará y salvara a muchos salvadoreños– no se concretice, nosotros creemos firmemente que este proyecto es de Dios y que el nos ha llamado a que edifiquemos fraternidad, morada, refugio espiritual, casa y tabernáculo.
 
Lo importante es que nuestra decisión no depende de nadie. Dios nos ha dado la promesa y el juramento, sencillamente estamos creyendo. Por lo tanto, nos disponemos a construir un oasis en medio del desierto violento donde el Señor nos ha mandado a ser luz, y en este sueño de Dios participamos todos.
 
 
 
En este camino, no competimos con nadie:
 
“Por que nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestes” (Efesios 6.12)
 
Los que amamos el TAI, porque amamos a Cristo, nos aferramos a las promesas de la inerrante palabra de Dios de que el templo se construirá:
 
 
“Si lo ha determinado el Señor Todopoderoso, ¿Quién podrá impedirlo? Si él ha extendido su mano, ¿Quién podrá detenerla? ” (Isaías 14.27)
 
 
¿Cómo puede una congregación alcanzar a impactar a la población? A ésta, que podría ser una pregunta clave, en el TAI le damos respuesta simple y sencilla: Lo estamos logrando, creyendo y tomando las promesas de Dios.
 
Para el Tabernáculo de Avivamiento Internacional (TAI), siete años han sido suficientes para que el respaldo de Dios sea real y permanezca. El Señor Jesucristo ha mostrado su gloria con milagros, señales y prodigios. Miles de hombres y mujeres de todas las edades transitan por esta obra recibiendo el favor de Dios.
 
En este programa DIGALO CLARO con el Pastor Carlos Rivas aclararemos todas las dudas con respecto al nuestro primer gran objetivo del 2008: “La construcción del complejo MEGA TAI” que incluye un auditorio de Avivamiento para 5 mil personas, los set de televisión y oficinas de comunicaciones, el colegio Isabel Allende, las aulas para la iglesia infantil, los parqueos y todas las dependencias de este proyecto de fe.
 
Usted puede ayudarnos uniéndose al proyecto de construcción orando para que quien comenzó la buena obra sea fiel en terminarla.
 
Porque en el sueño de Dios… ¡participamos todos!

La Responsabilidad del Cristiano

Carlos Rivas
Pastor General

El pasado martes 11 de marzo en la transmisión del nuevo programa DIGALO CLARO, que se transmite todos los martes a las 8:00 p.m. en Christian Channel Televisión canal 67 señal abierta y 95 en cable  recibí muchas llamadas y correos electrónicos en las que nuestros televidentes tuvieron la oportunidad de discrepar, disentir y radicalmente no estar de acuerdo con la responsabilidad del cristiano en la participación en la política.
 
Recibí felicitaciones, objeciones y criticas severas, lo cual me alienta por que DIGALO CLARO se esta convirtiendo en el primer programa de la televisión salvadoreña que de forma valiente y libre. Que se esta constituyendo en una tribuna de ideas, pensamientos y opiniones sobre una diversidad de temas que inciden positivamente en los intereses colectivos de la vida salvadoreña y en especial de los cristianos evangélicos.
 
¿Cuál es la responsabilidad del cristiano en la participación a la política?
La política, debe considerarse como aquella práctica individual o de grupo que gestiona y resuelve conflictos colectivos, a fin de crear coherencia social en la cual participen la mayor cantidad de actores sociales. En esta línea pueden ubicarse a los partidos políticos, las instituciones públicas, las organizaciones civiles, gremios de profesionales y las instituciones religiosas, entre otros. En el caso de estas últimas no solamente debe leerse la iglesia católica, sino también debe incluirse a la iglesia evangélica protestante, cuyo protagonismo se ha visto en crecimiento a partir de la década de los años 90´s.

Al plantear que los cristianos evangélicos o protestantes tienen un ámbito de incidencia de mayor protagonismo en los asuntos de la realidad nacional, en la última década del siglo pasado, es claro que se rechaza implícitamente el papel pasivo o indiferente que de la iglesia evangélica tienen otros sectores del país y que ha marcado buena parte de su historia a lo largo de 110 años de existencia en El Salvador.
Ahora bien, debemos apuntar otro elemento que será de gran importancia para el tema que nos ocupa, y es el crecimiento cuantitativo de la corriente cristiana no católica en nuestro país, en palabras más claras, de la iglesia evangélica.

Los evangélicos han sido la nueva atracción del ejercicio político partidario durante los últimos años. A principios de la década de los años 90´s diversos proyectos partidarios nacieron, medio crecieron y murieron. Sin embargo, puede considerarse que a partir de ahí los políticos tradicionales pusieron mucha atención a la clientela electoral que representaba este sector religioso de la sociedad, obviamente en cuanto a número de votos y no de aportes de pensamiento.

Como paréntesis es oportuno recordar la experiencia guatemalteca, donde el dictador Efraín Ríos Mont, un militar golpista que en 1982 se convirtió en presidente de ese país y evangélico de “hueso colorado”, a quien su conversión al cristianismo le valió para que los evangélicos se lanzaran a apoyarle incondicionalmente, sin ningún razonamiento más que la revelación divina.

Así parece ser la dinámica sobre la cual algunos partidos han cifrado su mirada en los evangélicos en El Salvador, en especial a partir de los últimos eventos electorales. Por ello cabe preguntarse ¿Porqué pensar y reflexionar sobre la participación política de los evangélicos?

En primer termino, por el uso y abuso de los signos, lenguaje y símbolos de la iglesia evangélica para legitimizar un modelo político, económico y social, contrario a los intereses de la mayoría; en segundo lugar, para evitar caer en la ingenuidad política tratando de actuar en un escenario en el cual la iglesia evangélica no tiene mucha experiencia; tercero, para no seguir cayendo en el peligro de querer usufructuar las regalías del poder.

La reciente experiencia en El Salvador de los evangélicos en el ámbito político, fue muy desagradable. Si se toma en cuenta que los partidos que se declararon cristianos nunca pasaron de obtener un escaño o dos en la Asamblea Legislativa, alguna que otra alcaldía y después simplemente desaparecieron. Es difícil actuar en un medio donde parece que todo está escrito de cómo se hacen las cosas.

Por eso, el cambio de estilo para atraer el voto creyente, hoy se hace por medio de organizaciones, regalías, intereses definidos, concesiones, oportunidades y cargos. El pastor y ex dirigente del Movimiento de Unidad, partido político cristiano que desapareció por falta de apoyo popular, Mardoqueo Carrranza, afirma que la práctica política de los evangélicos en la realidad se caracterizado por ser: fraccionaria, inmediatista e ingenua.

La iglesia tiene una acción fraccionaria a la hora de actuar frente al poder, porque aunque se profesa la unidad del cuerpo de Cristo se actúa conforme a intereses particulares, los cuales se pretenden lograr con la sola participación en un proyecto político y no en un proceso diseñado a largo plazo en el cual la opinión de los evangélicos sea considerada seriamente. Pero, la ingenuidad de creer que podemos ejercer el poder dentro y fuera de éste, solo por la investidura “moral que supone el andar cristiano”, lleva a la iglesia a cometer grandes errores de alianzas o apoyos nacionales, que no necesariamente representan a todos los protestantes cristianos.

Sin embargo, que bueno que la pauta para discutir se hace fuera tiempo electoral, lo cual hace ver que existe un genuino interés por encontrar la revelación de cómo deben los cristianos darse su respeto en su aporte político a la nación. Una deuda que el pueblo de Dios y aquel que no conoce a Jesucristo le va a demandar o a reconocer. Porque una cosa es segura, en estos tiempos la única reserva moral de la nación son los cristianos evangélicos.

 
13 marzo de 2008.

¿Emocionalismo o poder genuino del Espíritu Santo?

Carlos Rivas
Pastor General
 
En estos últimos días me he convertido en el personaje más controversial y, por ende, popular en el mundo evangélico de El Salvador. Esta popularidad se debe en gran medida a que algunos de los mas connotados lideres evangélicos de nuestro país están pendientes de las manifestaciones sobrenaturales fruto de la unción del Espíritu Santo en nuestro ministerio, Dios esta cumpliendo en nuestra Iglesia la ultima promesa emitida por nuestro amado Salvador antes de partir a los cielos: “Y recibiréis poder cuando halla venido sobre vosotros el Espíritu Santo” (Hechos 1.8).
 
Esta unción del Espíritu Santo camina en dirección totalmente opuesta a la tradición religiosa de algunos líderes denominacionales, que siguen prefiriendo sus esquemas y tradiciones establecidas, dejando de lado el derramamiento renovador del Espíritu Santo.
 
Es inobjetable que algunas personas tocadas por el Espíritu Santo lloran, tienen gozo y riza continua, les tiembla su cuerpo, hablan nuevas lenguas, caen al suelo en descanso en el Espíritu, danzan, corren, gritan y profetizan.
 
Sin embargo, se critican estas manifestaciones con el criterio de que son emocionalitas y provocadas, no genuinas ni sustentadas en la palabra de Dios. El punto esta en dilucidar si las manifestaciones de la Unción del Espíritu Santo son Bíblicas.
 
Las manifestaciones del Espíritu Santo son reales en las personas y muchas de ellas llamaron el pasado martes al programa Dígalo Claro, para expresar la libertad que siente de adorar el nombre de Jesucristo.
 
Muchos son los detractores de estas manifestaciones, pero, no será que estas personas que no creen estarán luchando contra Dios. Es necesario refrenar la lengua cuando se trata de las cosas del Espíritu.
 
En el TAI construir una real comunión con el Señor Jesús no depende de las criticas, ni de la opinión de otros, sino del verdadero encuentro que experimenta nuestro ser de manera plena cuando nos encontramos ante la presencia del Señor.
 
Amen.